El viento sopla iracundo,
eclipsando toda melodía:
Con su sombría elegía
arrebatando cada segundo.
El tiempo ruge despreciado
coronado de omnipotencia,
expresando toda la inclemencia
del universo indomado
el frío, entumece el entorno
sobrecogiendo la débil vida:
Cómo una estafeta preconcebida,
cómo un vacio sin contorno…
El vacío, pregona sus reglas
inmisericorde e insensible.
Exclamando en forma temible
y galopando en las tinieblas.
El espanto me aprisiona,
con guantes y carcajadas,
y las esperanzas, derrotadas,
se postran ante su corona
… y cada pequeño latido,
cada flor extraña,
se seca en la telaraña,
se consume sin sentido;
Me siento solo y perdido,
sin ninguna sensación;
Ya no queda perdón…
Ya no queda destino…
Darkbrocatto
No hay comentarios:
Publicar un comentario